SENTENCIA TRIBUNAL SUPREMO

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Atribución del uso de la vivienda familiar en caso de divorcio con custodia compartida

 

Dentro de las medidas que se adoptan en un procedimiento judicial de divorcio, también se ha de regular a quién se le atribuye el uso y disfrute de una vivienda familiar. El artículo 96  del Código Civil sostiene que : “En defecto de acuerdo de los cónyuges aprobado por el Juez, el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario en ella corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden.

            Cuando algunos de los hijos queden en la compañía de uno y los restantes en la del otro, el Juez resolverá lo procedente.

            No habiendo hijos, podrá acordarse que el uso de tales bienes, por el tiempo que prudencialmente se fije, corresponda al cónyuge no titular, siempre que atendidas las circunstancias, lo hicieran aconsejable y su interés fuera el más necesitado de protección.

            Para disponer de la vivienda y bienes indicados cuyo uso corresponda al cónyuge no titular se requerirá el consentimiento de ambas partes o, en su  caso, autorización judicial.”

            En concreto, nos referimos a la atribución del uso y disfrute del domicilio que venía siendo el familiar.

Según la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo, la atribución del uso y disfrute del domicilio familiar, en los casos de nulidad, separación o divorcio, cuando existan menores, se les atribuirá a los mismos y al progenitor al que se le otorgue la guarda y custodia.

Ahora bien, para el caso, de una guarda y custodia compartida, régimen de custodia  más deseado y tenido en consideración actualmente, ¿a quién se le debería otorgar el uso y disfrute del inmueble familiar?.

La respuesta nos la da el transcrito artículo 96 del Código CIvil, y es que se podrá otorgar al cónyuge no titular de la vivienda para el caso de que fuere la persona más necesita del mismo.

Ello deberá realizarse o de mutuo acuerdo entre las partes, o por decisión judicial.

El Tribunal Supremo viene estableciendo una serie de criterios en su jurisprudencia, en la que  se puede observar cómo se atribuye el uso y disfrute del inmueble al cónyuge no titular, si bien, se entiende que esta atribución, debe efectuarse con una temporalidad.

De conformidad con lo anterior, extraemos un párrafo dictado por  la Sala 1ª del Tribunal Supremo en su Sentencia de 9 de Mayo de 2018, otorga el uso de la vivienda familiar, al cónyuge no titular, por plazo de tres años a partir del dictado de la sentencia, y esta atribución se observa:

Ante la carencia de inmuebles de su propiedad y sólo recibe 420 euros de ingresos mensuales derivados de su actividad laboral. Por el contrario, (el titular) tiene unos ingresos de 2.000 euros mensuales (aproximadamente) y reside actualmente en la vivienda de su hermana. (…) no abona ningún importe a su hermana uso de la vivienda, ni siquiera los relativos a los suministros. (…) no puede procurarse un alojamiento para residir junto a los hijos en los periodos en que le corresponda cuidar y atender a los menores, por más que el padre haya de afrontar también el pago de los gastos derivados de la hipoteca del inmueble de su propiedad.”

 

La conclusión a la que se llega de lo anterior es que, cuando se establezca el régimen de Guarda y Custodia Compartida y se establezcan tiempos idénticos de estancia a favor de los padres para estar con sus hijos ya no será de aplicación el artículo 96.1 del Código Civil, sino que será de aplicación el artículo 96.2 del mismo Código, lo que significa que se atribuirá el domicilio familiar «al cónyuge más necesitado de protección», pero hay que matizar que ese derecho de uso de la vivienda ya no será de manera INDEFINIDA, sino TEMPORAL a un período prudencial que el Juez estime a su arbitrio y según las circunstancias de cada caso. En el caso de que los cónyuges tengan la misma capacidad económica, la vivienda no se atribuirá a ninguno de los dos, pues ninguno de ellos no necesitará de esa «protección especial», por tanto la vivienda familiar, en caso de ser de carácter ganancial, podrá integrarse en el correspondiente procedimiento de Liquidación de Sociedad de Gananciales.